jueves, 2 de diciembre de 2010

Se te escapará una sonrisa

Una imagen vale más que mil palabras

Telebasura

Hoy en día en el momento en que decidimos encender la televisión la mayoría de veces lo que se puede ver son programas a los que las propias cadenas lo denominan “De sociedad/corazón”  en mi opinión esos programas deberían denominarse de otra manera o directamente “cotilleos” (sin educación). Si te paras a ver uno de esos programas, lo primero que se puede ver es a dos personas (que en ocasiones ellos mismos dicen ser periodistas) discutiendo a gritos sin ningún respeto ni educación. En más, algunos de estos programas las discusiones están pactadas, pero ¿hasta qué punto? ¿De verdad está es la forma de relacionarte con otras personas? (que además son compañeros). Puedo llegar a entender que la remuneración que reciben por esas mediaciones es bastante cuantiosa, pero hasta que punto puedes olvidar la educación que has recibido de tus padres y educadores.
Lo más impactante en mi opinión es que esos programas (que tienen en educación un cero), se pueden llegar a ver en horario infantil, en algunas cadenas y aunque en muchas ocasiones tienen bastantes denuncias, la cadena de televisión opta por pagar la cuantía de la multa y sigue adelante con su programación sin variar nada de su contenido.
La pena es que estos programas tienen en algunas ocasiones son líderes de las audiencias, un ejemplo,  hace unos meses en Italia, una presentadora dirigiéndose a una madre que denunciaba la desaparición de su hija (para ampliar esta noticia sigue este enlace) , le comunicaba en directo, que habían encontrado el cadáver de su hija, ese momento parecer ser, fue el más visto. ¿Hasta qué punto nos podemos dejar llevar por los intereses  de la empresa donde trabajamos?
Debemos ser conscientes de los hechos y empezar a pensar en cómo queremos que los niños aprendan educación y respeto.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Los parques infantiles de los que disponemos.

He viajado por algunas ciudades de España y me he encontrado en ocasiones con algunos parques que están totalmente obsoletos, otros totalmente equipados para los pequeños y otros en cambio son más peligrosos que seguros, o simplemente carecen de parques.
Evidentemente queda mucho trabajo por hacer en algunos lugares del país.
Siempre está la ciudad que dispone de lo más innovador en seguridad e higiene y luego tenemos el pueblo pequeño que necesita un parque o una renovación del mismo. Por ejemplo, en la localidad donde resido han construido un parking de coches grande, donde el cual, según el proyecto urbanístico, debería haber un parque de unas dimensiones adecuadas para que los más pequeños disfruten en compañía de los adultos; pero al final ese parque ha sido considerablemente reducido con lo cual no han puesto ningún asiento, ni árbol, ni tampoco han tenido en cuenta que es aconsejable una zona con sombra.
Estoy segura que si entre todos nos parásemos a pensar en las consecuencias de nuestros actos, estos hechos no repercutirían en los más pequeños.

Otro problema del que debemos ser conscientes es que, actualmente, hay afán por construir y donde antes había un terreno o un pequeño bosque, Y ahora nos encontramos con bloques de apartamentos, aunque si tienes suerte dispones de un parque privado para el vecindario. Deberíamos cuidar los parques que tenemos siempre pensando en los pequeños, empezando por poner papeleras sino, lo que nos encontraremos es que el suelo de nuestros parques están plagados de colillas de tabaco y cáscaras de pipas. ¿POR QUÉ OCURRE ESTO? Algunos adolescentes y padres piensan que ya se encargarán de recogerlo los servicios de limpieza, pero la realidad es que en el intervalo en que dichos servicios vienen, el parque se ensucia y por tanto no es higiénico.
Deberíamos poder disponer de parques acondicionados a los niños, equipados con zonas seguras e higiénicas y zonas verdes."

miércoles, 27 de octubre de 2010

Pensando en los niños...

Fotógrafo infantil haciendo sus pinitos
¿Quién no se ha emocionado alguna vez mirando a un niño jugando con su padre o madre, viéndolo jugar en la playa con el agua o arena o comiéndose un helado? Esbozando esa sonrisa que en ocasiones puede ser de un diablillo travieso.  Cuando dicen, siendo pequeños, tú nombre con esa voz dulce y ves esos ojos iluminados esperando una respuesta, un beso, una sonrisa…
Por esas y otras razones los niños son especiales y como siempre se ha dicho están hechos de otra materia, no hay maldad ni malas intenciones en sus ojos, aunque como en todas las cosas, debo decir que depende de cada ocasión y de cada momento.
En la sociedad en la que vivimos eso puede cambiar, debido de que en ocasiones no les prestamos la suficiente atención o queremos tanta independencia para nosotros que no nos damos cuenta de las consecuencias que eso puede acarrear en un menor.
Hace años, casi ningún niño decía una “palabrota” debido ya fuera a la dureza con la que se les  trababa o al castigo que se les imponía.
En la actualidad, los niños aprenden mucho antes las cosas por su relación con el mundo, pero también aprenden antes a imitarnos y a decir palabras “feas”, esto es debido que también somos los adultos los que pronunciamos más palabras impropias, ya que, estamos tan acostumbrados a escucharlas en la sociedad, que no nos damos cuenta o no nos queremos dar cuenta de que esto repercute a los más pequeños y al final somos nosotros lo que sufrimos las consecuencias de no haber inculcado al niño otra forma de expresarse.
Creo que cuando éramos pequeños, la gran mayoría podíamos jugar en la calle, siempre bajo la vigilancia de un adulto, es decir, que nuestros padres y abuelos sacaban tiempo para dar un paseo en familia o llevarnos al parque y disfrutar jugando con otros niños, ahora con las nuevas tecnologías, parece que cada día todos los padres prefieren comprar más videojuegos para no tener que salir de casa y así tener controlado al niño; puedo llegar a entender que un rato de videojuego sea divertido y más divertido sería si uno de los padres jugara con el niño, pero no se debería abusar de esto, ya que lo único que se consigue es que el pequeño no interactúe con otros niños, lo cual, a mi forma de ver no es lo idóneo.
Debemos dejar que se relacione y experimente nuevas emociones y podamos disfrutar de esos momentos.

martes, 26 de octubre de 2010

Presentación de este espacio

Hola, me llamo Susana, tengo 27 años y resido en la isla de Ibiza en baleares.

La idea del tema del blog surgió al ver en algunos medios de comunicación temas relacionados con los niños, lo que me hizo pensar en como nuestros actos puede influir de manera positiva o negativa en ellos. Los niños imitan y aprenden de los adultos, por lo tanto debemos tener conciencia de este hecho y dar lo mejor de cada uno, para que su inocencia y pureza dure mientras crezcan.

Espero que entre todos podamos disfrutar de los temas expuestos en el blog y contemos anécdotas de cuando nosotros eramos pequeños...